La cancelación de los vuelos internacionales de LAN desde y hacia Santiago de Chile debido a los daños que sufrió el aeropuerto internacional Arturo Merino Benítez por el terremoto que sacudió al vecino país, sumió en la confusión a pasajeros que debían partir ayer desde Córdoba hacia el exterior con escala en la capital chilena.
Por momentos, empleados de esa compañía debieron soportar quejas enardecidas de clientes en los mostradores del aeropuerto Ambrosio Taravella, ante la falta de información respecto de la reprogramación de los servicios suspendidos.
Cientos de ciudadanos chilenos, que habían venido a Mendoza o a otros lugares de la región para descansar, pugnaban ayer por retornar a su país, luego de las primeras horas de incertidumbre que se vivieron tras el terrible movimiento telúrico.
El sábado fue un día complicado, casi de caos, tanto en el aeropuerto Francisco J. Gabrielli como en la terminal de ómnibus, de Guaymallén, cuando el retorno se hizo casi imposible en las horas siguientes al fenómeno.
Ayer, y según fuentes de Gendarmería Nacional, salieron del complejo Terminal del Sol 47 colectivos que transportaron 1.507 personas, mientras que los vehículos livianos sumaron 286 unidades, llevando en su interior 922 ocupantes.
El presidente de la Agencia Córdoba Turismo, Gustavo Santos, mantuvo hoy reuniones con directivos de la empresa aérea española Iberia y se mostró “optimista” ante la posibilidad de un vuelo directo Córdoba-Madrid.