La cancelación de los vuelos internacionales de LAN desde y hacia Santiago de Chile debido a los daños que sufrió el aeropuerto internacional Arturo Merino Benítez por el terremoto que sacudió al vecino país, sumió en la confusión a pasajeros que debían partir ayer desde Córdoba hacia el exterior con escala en la capital chilena.
Por momentos, empleados de esa compañía debieron soportar quejas enardecidas de clientes en los mostradores del aeropuerto Ambrosio Taravella, ante la falta de información respecto de la reprogramación de los servicios suspendidos.
El vuelo charter de Aerolíneas Argentinas rumbo a Punta Cana, República Dominicana, que estaba demorado, partió finalmente ayer por la mañana. Antes de despegar el día sábado se había detectado un desperfecto técnico en la nave. A su vez, la demora producida por el vuelo 1970 ocasionó la reprogramación de otros vuelos a las ciudades de Roma y Miami.
Al día de hoy, al menos veintiún aviones de Aerolíneas Argentinas (AA) y Austral permanecen sin volar, descansando algo desarmados en los hangares, por culpa de la falta de presupuesto para arreglarlos o simplemente para reponer repuestos y motores defectuosos. Es un 28 % del total de la flota corporativa, compuesta por 73 aeronaves. El servicio de la línea rea de bandera baja as su potencial, se encuentra reducido, casi al límite, admitieron varias fuentes de la empresa.
El procedimiento fue realizado tras el arribo a la Argentina de un vuelo de Iberia, procedente de Amsterdam, Holanda, y que había hecho escala en la ciudad española de Madrid.
El anuncio lo realizaría Cristina Fernández tras su viaje a Pekín. El proyecto contempla una inversión por 3.000 millones de dólares con un financiamiento a diez años. Se comprarían 90 locomotoras y unos 500 vagones de pasajeros y de carga.