Las líneas del Área Metropolitana de Buenos Aires incorporarán en sus unidades cámaras de seguridad y sistemas de control satelital, entre otras herramientas tecnológicas. Además, la Policía reforzará los controles.
Las líneas de colectivos del Área metropolitana de Buenos Aires incorporarán en sus unidades cámaras de seguridad y sistemas de control satelital, entre otras herramientas tecnológicas, y además las policías federal y de la provincia de Buenos Aires se comprometieron a reforzar los operativos de control en las calles, rutas y avenidas en las zonas consideradas de mayor riesgo para el transporte público de pasajeros.
Dentro de dos semanas se publicará en el Boletín Oficial el llamado a licitación para la construcción de carriles exclusivos centrales en la avenida Juan B. Justo, desde Palermo hasta Liniers, por donde circularán los primeros buses articulados rápidos de la ciudad.
Con una demora de un año, el gobierno porteño prevé para mayo próximo comenzar con las obras para la instrumentación de este nuevo medio de locomoción sobre ese eje urbanístico, debajo del cual circula entubado el arroyo Maldonado y donde en los últimos días se registraron importantes inundaciones a raíz de intensas lluvias.
Se firmó ayer el contrato de comodato del terreno para la construcción de la nueva estación de transferencia del Sistema Integrado de Transporte Urbano y Metropolitano, que se ubicará en la avenida Quaranta. Para ajustarse a los requisitos impuestos por la Provincia, la prestataria se comprometió a comprar las ómnibus, construir más refugios en las paradas de colectivo y se anticipó que en 90 días comienzará a instrumentarse el sistema de boleto electrónico.
En diálogo con Diario Panorama, el secretario general provincial del gremio Unión Tranviarios Automotor (UTA) Antonio Villalba confirmó la realización de una medida de fuerza en protesta y exigiendo mayor seguridad para los choferes de las líneas urbanas e interurbanas.
La medida, tomada a raíz del asalto que sufriera un chofer de la empresa San Cayetano (línea 17) y en la que resultara gravemente herido de arma de fuego, afectará a las líneas mencionadas además del servicio que cubre Santiago-Fernández, y se llevará a cabo este martes de 22 horas hasta la salida de la primera unidad al día siguiente, es decir a las 5 de la mañana.
Ya no lo quieren ver más. Los choferes dicen que es un atractivo para el choreo; los funcionarios, que complica la logística e incrementa el precio del boleto; los empresarios, que les resulta más seguro el pago electrónico. Los cospeles parecieran tener más enemigos que amigos, aunque en realidad la gente siga encariñada aún con este invento ochentoso de Ramón Bautista Mestre.
Pero lo cierto es que aquel método de pago tendría los meses contados, y a no ser que lo salve una pueblada de nostálgicos, lo más probable es que sea 2010 el último año en que se los vea rodar.
El nuevo ataque a un colectivero, que resultó herido en una mano, puso en alerta a la UTA, que amenazó con un paro nacional si en 48 horas no recibe respuestas a las demandas de mayor seguridad para el sector. “El que avisa no traiciona”, declaró el Secretario General de la Unión Tranviarios Automotor, Roberto Fernández, al ratificar que el gremio prevé iniciar una huelga en reclamo de “mayores medidas de seguridad para los trabajadores y los usuarios de esos servicios”.